Música de fondo para cualquier rescate minado
Posted by Daniel Castelo | Posted in consideraciones , música | Posted on 10/13/2010 08:16:00 AM
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El rescate de los mineros chilenos es la noticia del año y al calificativo de milagro (epíteto, diría yo en homenaje a las decenas de personas que trabajaron terrenalmente para llegar a este logro) se le podrían sumar algunas canciones que así como han servido para acompañar un sinfín de acontecimientos que potenciaron comentarios y transmisiones kitsch, también podrían ser un elemento ad hoc en esta ocasión.
Es perfecta, el himno de cualquier acontecimiento que movilice sentimientos aunque no demasiada sensatez. Imaginate en cámara lenta las imágenes de los mineros saliendo de la cápsula, abrazándose con sus mujeres y/o hijos y/o Sebastián Piñera. La gente saltando y celebrando, mientras Fito y Spinetta cantan una de las letras más usadas por editores televisivos y armadores de videos de vacaciones en Cataratas del Iguazú.
2. Brillante sobre el mic
Otra para usar el ralenti. Quizàs lo de "la noche que dejaste de actuar soooolo para darme amor" no tenga un carancho que ver con 33 mineros que salen de una cueva, pero bueno, tampoco tenía nada que ver cuando se usó para la salida de Maradona de la selección en 1994, y quedó bien igual. Además, esa base de batería junto al "recuerdos que no voy a olvidar" es ideal para montar imágenes de los mineros sonriendo y haciendo bromas en el refugio. Un hit seguro.
3. Cuantas minas que tengo
Para una fiesta de homenaje a los mineros es la gran canción que los debería recibir. Y ahora también, armamos un videito rápido con los tipos saltando cuando salían de la cápsula Fénix y le metemos a Copani, que si lo apurás un poco seguro tiene alguna cosita para decir sobre el tema.
4. Color esperanza
El touch con alto contenido de lípidos infaltable, a caballito del mononeuronal recurso de hablar del "milagro de los mineros". El video puede empezar con Santo Biasati anunciando "el milagro", los mineros sonriendo junto al presidente chileno, y Diego Torres cantando eso de "saber que se puede, querer que se pueda". De paso le sirve a Piñera para la campaña de su reelección.
5. Fanky
"No voy a parar / yo no tengo dudas / No voy a bajar / déjalo que suba". la frase calza bien, armamos un video rock y captamos al público más reticente a sensibilizarse con el Fito Páez light y lacrimógeno. De paso, Charly puede ir a Copiapó y dar un recital también ahí, ahora que está "bien".
6. Cuando pase el temblor
Después del terremoto que sacudió a Chile hace algunos meses, el encierro de los mineros parecía ser otra de esas señales de que la tierra no se lleva bien con el país trasandino. Claro, el éxito del rescate y la sonrisa de Piñera parece negar semejante cosa. Qué mejor que una canción que parece decir que cuando se termine el sacudón, vendrá lo mejor. "Despiertamé cuando pase el temblor", habría dicho Piñera mientras esperaba que Bachelet le dejara los fondos suficientes para capitalizar el post-terremoto.
7. Rasguña las piedras
No cuesta mucho imaginarse a los pobres mineros desesperados tratando de salir del pozo rascando tierra, piedras y todo lo que se hubieran podido encontrar 700 metros para abajo, si no hubiera sido por ese refugio salvador.
8. Gracias a la vida
La voz de Mercedes Sosa, nuestra muerta reciente más ilustre, sumado al fuerte tono emocional de la letra de Violeta Parra, con el agregado de los mineros saliendo del pozo y abrazándose al por mayor, lagrimeando, dando testimonio de su paso por subsuelo de la tierra, es imbatible. Un highlight seguro. Si no lo aprovechan, mamani esssssta.
9. Yo quiero ser minero
Le cambiamos la letra, se la damos a Barragán y hace un hit seguro que el club de fans del programa cantará seguramente a plena felicidad en las asambleas que realizan en plazas de las ciudades argentinas. En Chile no le van a dar bola, porque van a seguir gritando Chi Chi Chi Lé Lé Lé a diestra y siniestra.
10. Sabor a mi
La canción que no fue, el himno por antonomasia de los sobrevivientes de Los Andes (los de la película Viven, che) que bien podría haberse repetido en Copiapó, entre 33 hombres que pasaron juntos dos meses, encerrados, con no demasiada comida, sin sus parejas... y que teniendo en cuenta que pudieron higienizarse y oler a jabón, quien sabe si en su boca no llevan el feliz recuerdo de alguna parte de esos cuerpos ajenos, transpirados, masculinos y... ejem, que tanta intimidad me está poniendo nervioso y ya estoy mirando con cariño al amigo Sepúlveda.


Copani, Ignacio... :)